Criadero de Cabildo: Trigos Probados y con Respuestas

El director del establecimiento de la ACA, ingeniero Rubén Miranda, analiza la situación del cultivo para la próxima campaña de granos finos.

El desarrollo de programas de mejoras sobre la base genética de los cultivos, hoy permite ofrecer una amplia gama de variedades de trigo con distintas alternativas de elección, donde se combinan ciclos, aptitudes agronómicas e industriales, y potencialidades de producción. «El panorama y la posibilidad se da para trigos de altos rendimientos y además, se ha ampliado para trigos de ciclo corto, alta productividad y por otro lado a algunos de los nuevos de alta calidad industrial, como es el caso de ACA 908, que sale por primera vez al mercado y está clasificado como grupo de calidad uno», destacó el ingeniero agrónomo Rubén Miranda, director del Criadero de Cereales que la Asociación de Cooperativas Argentinas posee en cercanías de Cabildo.

 Cuando se habla de una mejora en las expectativas de los productores frente al buen panorama climático, ¿se puede traducir en una mayor de área sembrada?

– Hay factores físicos que favorecen esta decisión del agricultor. En este caso, la disponibilidad de agua es uno de ellos. Cuando el perfil está saturado o nos vamos acercando al inicio de la época de siembra y podemos mantener esa agua en el perfil un mes más, esta situación predispone al agricultor más allá de los números. En una zona en la que no hay muchas opciones de cultivos y donde la cosecha de gruesa no ha sido favorable, está claro que se predispone más para los cereales de invierno.

 Esta siembra de cereales se va a producir en días más, ¿la humedad acumulada en las abundantes precipitaciones de abril alcanzará para que el cultivo de trigo pueda empalmar bien con las lluvias de primavera?

– Por supuesto que sí, dependiendo en gran parte de la tecnología que se utilice. Si estamos hablando de que la decisión está tomada sobre qué lotes se van a hacer con trigo y mantenemos esa superficie con cobertura, y además con malezas controladas, está claro que para el 20 de mayo vamos a estar en las mejores condiciones para conseguir una implantación de un buen cultivo. La implantación implica desde el período en que se siembra entre 20 ó 25 días, dependiendo de la temperatura del aire y por lo tanto del suelo, para que germine, y llegue hasta pleno macollaje en inmejorables condiciones, según el nivel de nutrientes que vaya a disponer o que le podamos facilitar al cultivo.

Los primeros indicios de parte de los meteorólogos, hablan de que posiblemente tengamos un año «Niño». Esto sería halagüeño, sobre todo para la región del Sudoeste bonaerense y del Sudeste pampeano.

– Sí, recordando campañas donde se ha dado este fenómeno. Si eso fuese así, estaríamos en inmejorables condiciones para obtener una excelente cosecha, por lo menos desde el punto de vista productivo.

Apuntando a las semillas, la pregunta del millón es si el productor debe apuntar a kilos o calidad.

– Todo depende de las condiciones de mercado, ya que si seguimos con restricciones dependemos mucho más de la demanda interna y esto tiene presiones para cumplimentar determinados valores calidad, como pueden ser el contenido de gluten, proteínas, grado comercial, etcétera. Si se abriesen los mercados y se permitiese la exportación, el panorama se tornaría un poco más favorable para la producción de rindes elevados. Será una opción que deberá tomar el productor a ojos cerrados o repartir entre obtener elevados rendimientos y trigo de calidad para poder manejarse peleando el precio en el mercado interno.

Esas dos condiciones se pueden lograr con buenas semillas. En el Criadero de Cereales de Cabildo tienen la experiencia y las variedades como para ofrecer ambas características.

– Así es. El abanico está abierto desde el punto de vista de la oferta de variedades del Criadero. Tenemos materiales de tipo francés de alta productividad. Seguimos teniendo trigos 300, caracterizados por ser de muy buena calidad comercial e industrial. Estos últimos son factores conocidos para la industria molinera, e inclusive en algunas áreas se está separando la producción de ACA 315 para vender a la industria molinera. Esto está pasando en la zona de Rosario, y es ahí donde existe un convenio con una de las molinerías más grandes del país para poder separarles esa producción y así asegurarnos una colocación en el mercado. El panorama y la posibilidad están para trigos de altos rendimientos. Además ahora se ha ampliado para trigos de ciclo corto, alta productividad y por otro lado a algunos de los nuevos de alta calidad industrial, como es el caso de ACA 908, que sale por primera vez al mercado y está clasificado como grupo de calidad uno. Es decir, es un trigo superior, tipo corrector, que la industria puede usar para mejorar la calidad de trigos inferiores.

 ¿Qué puede decir de las variedades que han salido del Criadero y que han sido evaluadas en la Red de Ensayos Territoriales?

– Los datos que estamos obteniendo de los 23 campos experimentales todavía no están publicados. En estos campos, se han colocados todas las variedades que se están comercializando en el país. Desde ese punto de vista, nuestras variedades este año han sorprendido por el alto potencial y la ubicación que lograron en distintas zonas. Muchos de nuestros materiales han llegado a nivel de experiencia, a las 8 toneladas por hectárea y en algunos casos, como es el caso del ACA 906 y ACA 908, han estado más cerca de las 9 toneladas por hectárea. Esto fija un material que le brinda a los agricultores un techo que difícilmente puedan alcanzar, porque las condiciones de los campos y en superficies más grandes son distintas a las que se pueden aplicar en un ensayo de parcelas, donde se fertiliza, se cuida con precisión el control de malezas y donde el ambiente favorece el potencial de los trigos. Estamos muy conformes. Casi siempre, en todas las épocas de siembra, dentro de los cinco mejores trigos del país están uno o dos de los que ofrece la ACA.

 ¿Cuáles son las características que tiene estos nuevos cultivares del Criadero de la Asociación de Cooperativas Argentinas?

– En el caso de los trigos de ciclo largo o intermedio que se vuelcan por primera vez en el mercado, son el ACA 360, que sigue la línea de los 300, es un material para sembrar desde principios de junio en adelante, de muy buena productividad y también presenta buena adaptación a la región semiárida. ACA 612 es un trigo intermedio que se lanza al mercado para tratar de ubicarlo en el área que tuvo en algún momento ACA 601, que fue un buen material. Es para siembras intermedias y se recomendaría del 15 ó 20 de junio en adelante. La nueva potencialidad que tenemos dentro de variedades de ciclo corto, es ACA 908, que por ahí no es el que más se utiliza en esta área cercana a Bahía Blanca. Es un trigo que a pesar de contar con sangre francesa en 50% de su contenido, tiene una excelente calidad y sanidad, algo que no es común en materiales que provienen de Europa. Sin embargo, lo hemos conseguido, ya que el resto de la cruza ha compensado eso. Este trigo se ha destacado mucho en los ensayos.

Fuente : http://portal.acabase.com.ar/lacooperacion/Lists/Entradas%20de%20blog/Post.aspx?ID=1470