Haciendas – Comentario de la Semana

«Los tactos realizados a nivel país permiten calcular que en la próxima zafra la cantidad de terneros destetados sería sensiblemente superior al destete 2015. Al pasar de una tasa de destete a nivel país del 60 al 63%.
Otro factor que podría contribuir al aumento del stock ganadero es la persistente baja participación de las hembras en la faena, que ha pasado del 46% el año pasado al 42% en estos últimos meses. Sumado a esto se redujo visiblemente la oferta de terneras en relación al número de terneros en las últimas ventas, remarcando un proceso de moderada retención de hembras.
Este aumento en el stock ganadero que estamos esperando para el otoño próximo, podría quedar neutralizado parcialmente por las pérdidas derivadas de las inundaciones en la provincia de Buenos Aires, como por las que pueden sobrevenir de confirmarse los pronósticos de lluvias intensas para octubre.
Ponderando todos estos factores, hoy por hoy pensamos que a marzo del 2016 el stock ganadero experimentará un incremento considerable, del orden de las 500 mil a las 800 mil cabezas, la mayor parte concentrado en la categoría ternero.
Debe recordarse además, que las lluvias son un desastre para una de las zonas ganaderas más densamente pobladas del país (la Cuenca del Salado), pero al mismo tiempo son una bendición para el 80 por ciento del stock y el área ganadera restante.«
«Los terneros siguen muy firmes en el mercado no sólo por la escasez estacional, sino también por la demanda.  Hay síntomas de una incipiente vuelta a la ganadería, a partir de los malos resultados de la agricultura y de la lechería.
En los últimos 12 meses, el precio promedio de toda la hacienda en Liniers subió un 13%, con el ternero y la vaca que crecieron un 10%; mientras que la vaquillona y el novillito, un 13%. El novillo muy rezagado –probablemente condicionado por la caída exportadora– se incrementa en sólo un cuatro por ciento. Todo esto, frente a una inflación del 25% en el último año. El precio al mostrador sube sólo 12%, pese a que los subproductos (cuero, achuras y sebo, entre otros) han caído un 50%, lo que marcaría que la caída de rentabilidad de frigoríficos y matarifes no ha podido ser trasladada al consumidor.»
Ignacio Iriarte