En momentos en que se esperan definiciones sobre cuáles serán las políticas de Alberto Fernández para el sector, repasamos los avances de la actividad en los últimos años y los puntos de encuentro con la próxima gestión. Qué hacer para potenciar la oferta de carne, sin interferir en las exportaciones. Por Miguel Gorelik.
En los últimos años, el sector de ganados y carnes ha atravesado diversas situaciones, con más luces que sombras. En esta nota, hacemos una puesta a punto de los logros y las cuestiones pendientes; analizamos las ideas que integrantes del Frente de Todos han dejado traslucir en la campaña y en los días posteriores a la elección; y esbozamos propuestas que, entendemos, servirían para potenciar la producción de carne para consumo y exportación, en beneficio del país.
La historia reciente
Las existencias vienen creciendo gradualmente desde 2012, aunque en el último par de años de manera muy marginal. No obstante, teniendo en cuenta las tasas de interés promedio de ese lapso, que el stock no haya bajado habla muy bien de la vocación y de las expectativas del sector. Además, a la fecha se ha recuperado poco más del 60% de lo perdido en la gran liquidación histórica de 2008-2009.
En materia de precios, durante los últimos seis/siete años el valor real del novillo de consumo se ha mantenido en la mitad superior de las cotizaciones históricas y, hoy, se ubica 10 puntos arriba de esa media. La hacienda de invernada ha tenido menos dinamismo, aunque las vacas se han posicionado en precios relativos altos. Con esta evolución, los márgenes no han acompañado del todo al negocio por los mayores costos y la presión impositiva.
En estos años, la faena ha registrado una evolución bastante estable, sin los picos y valles de fases cíclicas más fuertes, habituales en buena parte de la historia.
La variable más destacada es la de las exportaciones. Luego de su gran debacle, con las reformas de fines de 2015 -unificación y liberación del mercado cambiario, eliminación de derechos de exportación y de los ROEs- comenzó un incesante crecimiento, sustentado también en la valorización real del dólar y en un mercado mundial demandante, especialmente China. En 2019, se estima embarcar unas 800 mil t, cifra no alcanzada en más de cinco décadas. La Argentina ha recuperado, cómodamente, la quinta posición en el ranking mundial.
También se destacan las inversiones en toda la cadena. Muchos frigoríficos se han equipado y ampliado su capacidad productiva, inclusive varios consumeros. Lo mismo ha sucedido en los campos, donde se han realizado inversiones sostenidas que llevaron al aumento de las existencias en 6 millones de cabezas en estos años.
El consumo interno ha descendido en esta década, inicialmente por caída de la producción y, en menor medida, por el reciente aumento de las exportaciones, lo que se vio compensado por el mayor consumo de carnes de ave y de cerdo. De todas maneras, la Argentina sigue en el podio mundial en consumo per cápita de carne vacuna, lejos de lo que registran economías mucho más ricas que la nuestra.
Otro punto destacable, es la tarea en la fiscalización tributaria que permitió avanzar en la transparencia del comercio con medidas como el empadronamiento de los operadores, el control de la faena y el pago de anticipos del IVA y de la seguridad social. Pero aún falta un largo camino para recorrer hasta alcanzar un mercado competitivo, sin distorsiones por evasión.
También hubo avances en la fiscalización sanitaria, pero se necesita más.
Mirando la eficiencia productiva, existe una gran deuda en el porcentaje de destetes a pesar de las mejores expectativas. Como lo ha probado la experiencia de Uruguay, más allá de los estímulos económicos y la apertura de mercados, la adopción de tecnologías depende de un conjunto de factores sociales, culturales y ambientales.
Por último, la irrupción de las Agtech significará sin dudas una revolución que potenciará la producción de carnes, aunque su penetración en la ganadería hasta el momento es limitada.
Las posibilidades
Frente a esta evolución favorable, analizamos algunas medidas mencionadas por diferentes actores del próximo gobierno durante la campaña electoral y luego de la elección.
Acuerdo de precios: es un tema que no puede ni aparecer en la agenda de la cadena de ganados y carnes, a causa de su extrema atomización. No hay ganadero ni feedlot tan grandes, ni frigorífico de escala, ni cadena de carnicerías ni de supermercados, que acaparen tanta porción del mercado, como para influir sobre los valores, aunque firmaran un acuerdo con el gobierno.
Precios máximos: en un contexto de alta inflación, existe un fuerte riesgo de implementar una medida como ésta. Otra dificultad es que el abanico de precios para el mismo corte o similar, es muy amplio, sea por la categoría del ganado, por la región geográfica o, inclusive, por los barrios. Unificar en un solo precio significará frustrar el segmento de mayor poder adquisitivo u obligar a los más necesitados a pagar valores por encima de los que fijaría un mercado libre. Además, se favorecería a los operadores marginales, con empleo precario y menor pago de impuestos.
Aumento de derechos de exportación: afectaría negativamente la muy buena tendencia que muestran las ventas externas, que este año podrían superar los USD3.500 millones, incluyendo menudencias, en un momento en que el país necesitará divisas que no aparecerán fácilmente desde el circuito financiero. Para 2020 este monto podría ser superior aún.
Tipo de cambio: el país ha convalidado el nuevo valor del peso, después de mucho tiempo de un tipo de cambio sobrevaluado artificialmente, que llevó a un déficit comercial importante. Dejarlo valorizar, por usar el ancla cambiaria como herramienta de lucha antiinflacionaria sería una enorme picardía, con un final traumático, a la corta o a la larga, que hemos visto demasiadas veces. También introducir tipos de cambio múltiples o permitir una brecha importante entre el tipo de cambio comercial y el que fija el mercado, llevarán al mismo destino negativo.
Acercando miradas
Existen numerosas herramientas que pueden apalancarse en el presente boom exportador para potenciar la producción de carne y generar una mayor oferta y una mejor distribución al conjunto de la población.
Aprovechar las oportunidades del mundo: no conviene poner trabas a una actividad que está consiguiendo traer riqueza creciente al interior del país. Es más, hay países que todavía no aceptan las carnes argentinas como Japón, Corea del Sur y Taiwán, con los que se está conversando. Además, el avance en las negociaciones con Canadá, la Alianza del Pacífico, la EFTA y muchas otras, así como la aprobación de la ya cerrada con la Unión Europea, permitirán superar la descompetencia que generan los aranceles en diversos mercados y darle al sector una agresividad no conocida en las últimas décadas.
Avanzar en el cumplimiento tributario: Es posible pensar que todavía estamos lejos de un acatamiento masivo. Hay un 98% de cumplimiento en las obligaciones de pago a cuenta de IVA y de la seguridad social vinculadas con la faena, pero no hay información sobre el pago del resto que queda después de esos anticipos, que son una parte pequeña del total. Se puede mejorar los sistemas de inteligencia fiscal para reducir la evasión, lo que será una fuente interesante de ingresos y, al mismo tiempo, mejorará las condiciones de competencia alentando la inversión en el sector.
Mejorar prácticas ganaderas y capacitar personal: se puede articular el esfuerzo público-privado para difundir y adoptar mejores prácticas ganaderas que tenga como objetivo principal aumentar los porcentajes de destetes, muy distantes de las ganaderías más avanzadas. El incremento en la producción de carne que se puede producir será muy relevante.
Trabajar en impacto ambiental: los centros de investigación deben profundizar sus acciones para medir el impacto ambiental de la ganadería, considerando emisión pero también captación, con indicadores de base científica, de manera de desarrollar mecanismos de mitigación así como defender al país en los foros internacionales.
Contribuir al consumo de sectores postergados: la mayor parte de la literatura económica coincide en que los subsidios, cuanto más cerca se apliquen de su objeto, más efectivos son. Subsidiar a toda la población, cuando la que lo requiere es un segmento menor, es un enorme despilfarro de recursos, más allá de quién lo financie. A la hora de pensar en subsidiar a los menos favorecidos, habrá que hacer foco en determinados cortes, los más adecuados para los sectores populares y en cantidades acordes a una dieta saludable. Otro recurso es facilitar la importación de ciertos cortes desde mercados de menor precio siguiendo por ejemplo la experiencia de Uruguay. Muchas veces se pueden traer de Brasil, aunque ahora la relación de valores no es favorable, o de la India, que es el segundo exportador mundial y siempre ha tenido menores cotizaciones.
Comentarios finales
Un trabajo del Frente de Todos que analizamos hace poco tiempo en Valor Carne, hizo una fuerte autocrítica de la política agropecuaria aplicada en 2005-2015. Pero al faltar precisiones sobre qué herramientas consideraba erradas, no se permite prever cuáles sí son las que adoptarían a partir del 10 de diciembre.
Cuanto más parecido sea el rumbo al que ha fortalecido a la cadena cárnica en los últimos años, más rápido se tomarán decisiones que contribuirán a generar nuevas inversiones, empleo de calidad, producción, exportaciones e impuestos.
Un enorme sector, responsable de casi un 5% del PBI y otro tanto de las ventas externas, espera que se vayan despejando los interrogantes a la brevedad. La ganadería es una de las pocas actividades agropecuarias, quizás la única, que está presente en las 23 provincias argentinas y que genera la mayor radicación de personas en las zonas rurales y en pequeñas ciudades del interior.
Por Miguel Gorelik, Director de Valor Carne
La ganadería y el nuevo Gobierno.-
/en HaciendasEn momentos en que se esperan definiciones sobre cuáles serán las políticas de Alberto Fernández para el sector, repasamos los avances de la actividad en los últimos años y los puntos de encuentro con la próxima gestión. Qué hacer para potenciar la oferta de carne, sin interferir en las exportaciones. Por Miguel Gorelik.
En los últimos años, el sector de ganados y carnes ha atravesado diversas situaciones, con más luces que sombras. En esta nota, hacemos una puesta a punto de los logros y las cuestiones pendientes; analizamos las ideas que integrantes del Frente de Todos han dejado traslucir en la campaña y en los días posteriores a la elección; y esbozamos propuestas que, entendemos, servirían para potenciar la producción de carne para consumo y exportación, en beneficio del país.
La historia reciente
Las existencias vienen creciendo gradualmente desde 2012, aunque en el último par de años de manera muy marginal. No obstante, teniendo en cuenta las tasas de interés promedio de ese lapso, que el stock no haya bajado habla muy bien de la vocación y de las expectativas del sector. Además, a la fecha se ha recuperado poco más del 60% de lo perdido en la gran liquidación histórica de 2008-2009.
En materia de precios, durante los últimos seis/siete años el valor real del novillo de consumo se ha mantenido en la mitad superior de las cotizaciones históricas y, hoy, se ubica 10 puntos arriba de esa media. La hacienda de invernada ha tenido menos dinamismo, aunque las vacas se han posicionado en precios relativos altos. Con esta evolución, los márgenes no han acompañado del todo al negocio por los mayores costos y la presión impositiva.
En estos años, la faena ha registrado una evolución bastante estable, sin los picos y valles de fases cíclicas más fuertes, habituales en buena parte de la historia.
La variable más destacada es la de las exportaciones. Luego de su gran debacle, con las reformas de fines de 2015 -unificación y liberación del mercado cambiario, eliminación de derechos de exportación y de los ROEs- comenzó un incesante crecimiento, sustentado también en la valorización real del dólar y en un mercado mundial demandante, especialmente China. En 2019, se estima embarcar unas 800 mil t, cifra no alcanzada en más de cinco décadas. La Argentina ha recuperado, cómodamente, la quinta posición en el ranking mundial.
También se destacan las inversiones en toda la cadena. Muchos frigoríficos se han equipado y ampliado su capacidad productiva, inclusive varios consumeros. Lo mismo ha sucedido en los campos, donde se han realizado inversiones sostenidas que llevaron al aumento de las existencias en 6 millones de cabezas en estos años.
El consumo interno ha descendido en esta década, inicialmente por caída de la producción y, en menor medida, por el reciente aumento de las exportaciones, lo que se vio compensado por el mayor consumo de carnes de ave y de cerdo. De todas maneras, la Argentina sigue en el podio mundial en consumo per cápita de carne vacuna, lejos de lo que registran economías mucho más ricas que la nuestra.
Otro punto destacable, es la tarea en la fiscalización tributaria que permitió avanzar en la transparencia del comercio con medidas como el empadronamiento de los operadores, el control de la faena y el pago de anticipos del IVA y de la seguridad social. Pero aún falta un largo camino para recorrer hasta alcanzar un mercado competitivo, sin distorsiones por evasión.
También hubo avances en la fiscalización sanitaria, pero se necesita más.
Mirando la eficiencia productiva, existe una gran deuda en el porcentaje de destetes a pesar de las mejores expectativas. Como lo ha probado la experiencia de Uruguay, más allá de los estímulos económicos y la apertura de mercados, la adopción de tecnologías depende de un conjunto de factores sociales, culturales y ambientales.
Por último, la irrupción de las Agtech significará sin dudas una revolución que potenciará la producción de carnes, aunque su penetración en la ganadería hasta el momento es limitada.
Las posibilidades
Frente a esta evolución favorable, analizamos algunas medidas mencionadas por diferentes actores del próximo gobierno durante la campaña electoral y luego de la elección.
Acuerdo de precios: es un tema que no puede ni aparecer en la agenda de la cadena de ganados y carnes, a causa de su extrema atomización. No hay ganadero ni feedlot tan grandes, ni frigorífico de escala, ni cadena de carnicerías ni de supermercados, que acaparen tanta porción del mercado, como para influir sobre los valores, aunque firmaran un acuerdo con el gobierno.
Precios máximos: en un contexto de alta inflación, existe un fuerte riesgo de implementar una medida como ésta. Otra dificultad es que el abanico de precios para el mismo corte o similar, es muy amplio, sea por la categoría del ganado, por la región geográfica o, inclusive, por los barrios. Unificar en un solo precio significará frustrar el segmento de mayor poder adquisitivo u obligar a los más necesitados a pagar valores por encima de los que fijaría un mercado libre. Además, se favorecería a los operadores marginales, con empleo precario y menor pago de impuestos.
Aumento de derechos de exportación: afectaría negativamente la muy buena tendencia que muestran las ventas externas, que este año podrían superar los USD3.500 millones, incluyendo menudencias, en un momento en que el país necesitará divisas que no aparecerán fácilmente desde el circuito financiero. Para 2020 este monto podría ser superior aún.
Tipo de cambio: el país ha convalidado el nuevo valor del peso, después de mucho tiempo de un tipo de cambio sobrevaluado artificialmente, que llevó a un déficit comercial importante. Dejarlo valorizar, por usar el ancla cambiaria como herramienta de lucha antiinflacionaria sería una enorme picardía, con un final traumático, a la corta o a la larga, que hemos visto demasiadas veces. También introducir tipos de cambio múltiples o permitir una brecha importante entre el tipo de cambio comercial y el que fija el mercado, llevarán al mismo destino negativo.
Acercando miradas
Existen numerosas herramientas que pueden apalancarse en el presente boom exportador para potenciar la producción de carne y generar una mayor oferta y una mejor distribución al conjunto de la población.
Aprovechar las oportunidades del mundo: no conviene poner trabas a una actividad que está consiguiendo traer riqueza creciente al interior del país. Es más, hay países que todavía no aceptan las carnes argentinas como Japón, Corea del Sur y Taiwán, con los que se está conversando. Además, el avance en las negociaciones con Canadá, la Alianza del Pacífico, la EFTA y muchas otras, así como la aprobación de la ya cerrada con la Unión Europea, permitirán superar la descompetencia que generan los aranceles en diversos mercados y darle al sector una agresividad no conocida en las últimas décadas.
Avanzar en el cumplimiento tributario: Es posible pensar que todavía estamos lejos de un acatamiento masivo. Hay un 98% de cumplimiento en las obligaciones de pago a cuenta de IVA y de la seguridad social vinculadas con la faena, pero no hay información sobre el pago del resto que queda después de esos anticipos, que son una parte pequeña del total. Se puede mejorar los sistemas de inteligencia fiscal para reducir la evasión, lo que será una fuente interesante de ingresos y, al mismo tiempo, mejorará las condiciones de competencia alentando la inversión en el sector.
Mejorar prácticas ganaderas y capacitar personal: se puede articular el esfuerzo público-privado para difundir y adoptar mejores prácticas ganaderas que tenga como objetivo principal aumentar los porcentajes de destetes, muy distantes de las ganaderías más avanzadas. El incremento en la producción de carne que se puede producir será muy relevante.
Trabajar en impacto ambiental: los centros de investigación deben profundizar sus acciones para medir el impacto ambiental de la ganadería, considerando emisión pero también captación, con indicadores de base científica, de manera de desarrollar mecanismos de mitigación así como defender al país en los foros internacionales.
Contribuir al consumo de sectores postergados: la mayor parte de la literatura económica coincide en que los subsidios, cuanto más cerca se apliquen de su objeto, más efectivos son. Subsidiar a toda la población, cuando la que lo requiere es un segmento menor, es un enorme despilfarro de recursos, más allá de quién lo financie. A la hora de pensar en subsidiar a los menos favorecidos, habrá que hacer foco en determinados cortes, los más adecuados para los sectores populares y en cantidades acordes a una dieta saludable. Otro recurso es facilitar la importación de ciertos cortes desde mercados de menor precio siguiendo por ejemplo la experiencia de Uruguay. Muchas veces se pueden traer de Brasil, aunque ahora la relación de valores no es favorable, o de la India, que es el segundo exportador mundial y siempre ha tenido menores cotizaciones.
Comentarios finales
Un trabajo del Frente de Todos que analizamos hace poco tiempo en Valor Carne, hizo una fuerte autocrítica de la política agropecuaria aplicada en 2005-2015. Pero al faltar precisiones sobre qué herramientas consideraba erradas, no se permite prever cuáles sí son las que adoptarían a partir del 10 de diciembre.
Cuanto más parecido sea el rumbo al que ha fortalecido a la cadena cárnica en los últimos años, más rápido se tomarán decisiones que contribuirán a generar nuevas inversiones, empleo de calidad, producción, exportaciones e impuestos.
Un enorme sector, responsable de casi un 5% del PBI y otro tanto de las ventas externas, espera que se vayan despejando los interrogantes a la brevedad. La ganadería es una de las pocas actividades agropecuarias, quizás la única, que está presente en las 23 provincias argentinas y que genera la mayor radicación de personas en las zonas rurales y en pequeñas ciudades del interior.
Por Miguel Gorelik, Director de Valor Carne
Productores del partido de Bahía Blanca
/en HaciendasSres. Productores nos informan de Fubarosa que si no fue abonada la vacunación antes del 30 de Noviembre tendrá un incremento del 20% a nivel de Laboratorio.-
El Precio de Arrendamiento Octubre 2019 – $ 69.422
/en HaciendasEl Precio de Arrendamiento para el mes de Octubre es de $ 69.422.-
71º Asamblea General Ordinaria.-
/en AdministraciónEl día 28 de Octubre 2019 se llevó a cabo la 71º Asamblea General Ordinaria, les compartimos algunas imágenes de nuestra reunión y les agradecemos que nos hayan acompañado.-
Nuevo Consejo de Administración
/en AdministraciónAsí quedó la nueva Distribución de Cargos del Consejo de Administración, luego de haberse realizado el día 28 de Octubre 2019 la 71º Asamblea General Ordinaria.-
La Lluvia caída en Cabildo – 28 de Octubre 2019.-
/en ComunidadLa Lluvia caída hasta la 8 hs del día 28 de Octubre fue 32 mm, registrada en el Corralón de nuestra Cooperativa
Totalizó desde el Sábado 26 hasta hoy Lunes 28 60 mm.-
El tren Chino no tiene frenos
/en HaciendasSeguimos con un momento extraordinario en materia de exportación, obviamente con las incertidumbres que todos tenemos por lo que vaya a suceder. “Yo lo divido entre lo coyuntural y lo estructural. Obviamente la lluvia es coyuntural, en términos de que hoy no llueve y mañana puede llover. Las exportaciones en términos de lo que es la estructura del mercado internacional, y, sobre todo, la inserción de Argentina en el mundo, es estructural”, explicó el Licenciado Víctor Tonelli, tras las jornadas ganaderas de exportación en Bahía Blanca.
Y en ese sentido agregó: “podemos exportar más o menos, tener un tipo de dólar más competitivo o no y tener más o menos exportaciones, lo que no vamos a cambiar es la estructura de la demanda en el mundo y la presencia de Argentina. Razón por la cual, cuando miramos la cuestión desde la estructura y si nos abstraemos un momento de la coyuntura y de los factores exógenos que van a incidir en el negocio, el avance de la Argentina penetrando en el mundo y su reposicionamiento, nos marcan hacia adelante un futuro extraordinario”.
La noticia de que nuevamente entramos con el asado a Europa significó una gran alegría para todos
-Esto marca el excelente trabajo que se ha hecho. Cada uno puede tener razones por las cuales cree que este gobierno no ha hecho las cosas todo lo bien que podría y otros te contarán las cosas buenas que se han hecho.
Entre la buenas y las malas hay una cosa que difícilmente discutamos y es que este gobierno a puesto a la Argentina otra vez en el mundo. Y en particular en lo que es acceso a mercados y al reposicionamiento de nuestro país.
Esto es un trabajo fenomenal. En esa línea de trabajo, volver a pensar que Argentina va a ser de nuevo uno de los grandes actores en las exportaciones agropecuarias, agroindustriales y particularmente pecuarias, es lógico. Para mí esto es esencial en cada proyección que cualquier ganadero haga de cara al futuro.
Lo que nos está pasando con China hoy es fantástico, pero también nos puede jugar en contra si no se cambia el hecho de poder salir de la vaca
-Ahora estamos capitalizando una oportunidad que era impensable. Pero, con esa misma lógica de pensamiento tenemos que pensar que va a haber otros mercados que van a llevar otras calidades y ahí es donde hay que profundizar la necesidad de generar recrías y novillos de edades cortas (hasta seis dientes, cuatro idealmente) con peso de faena que nos den un tipo de calibre y de tamaño que quiera el mercado mundial. Estamos hablando de animales de 450 o 500 kilos de peso vivo.
Esto hoy en el mercado todavía no se está viendo porque quizás el productor no está recibiendo las señales de los precios o incentivos claros para poder hacerlo, pero es lo que se viene.
Así como hoy es China con el 73%, se pueden abrir otros mercados. En tal sentido, ya está abierto el mercado de Estados Unidos, Canadá, o Japón para la Patagonia, pero todo el mundo está pensando que tal vez en dos años esté abierto para el resto de la Argentina, las tratativas con Corea son muy buenas y ahí ya la carne de vaca deja de ser la joya de la corona porque va a pasar a ser el novillo, categoría que hoy en nuestro país está muy escasa.
En estos días varios estuvieron averiguando por buenos precios de novillos de 350 o más y la respuesta fue «481»
-481 acaba de terminar. 481 tiene la particularidad de que se va a complicar mucho más a partir de enero del año que viene.
La cuota se distribuye en cuatro trimestres y el problema más grande se da en el tiempo porque en los primeros 15 o 20 días se termina el cupo, lo cual es muy malo para el mercado y deprime los precios.
Ahora, el problema que se le presenta al productor respecto a la 481, cuya ventana de faena ya se cerró, es que tienen que esperar tres meses más para salir. Es decir, ahora ya están encerrando lo que va a salir en enero.
El problema es que el año que viene Europa ya acordó con Estados Unidos donde se le va a conceder solo el 40% de la cuota. Y la relación va a ser inversa también.
Con lo cual, deberíamos empezar a pensar en otros mecanismos, otros mercados y otros sistemas.
La buena noticia de la mala noticia es que tenemos el acuerdo del Mercosur y Europa, el cual nos permitiría ingresar con las mismas condiciones o sin restricción acerca de la cantidad de días de encierre de 481 a Europa, sin pagar arancel. Y la segunda, es que hoy China empieza a pagar casi igual que la 481 o la Hilton.
Suponiendo que seguimos con este tren exportador, en tal sentido, se va a dar una modificación en el mercado interno para el consumidor. ¿Qué va a pasar con los frigoríficos de consumo interno?
-Se están transformando. Te sorprenderás al ver la velocidad en que las plantas de más escalas se están transformado en exportadoras. Esto es un círculo virtuoso que se retroalimenta por las oportunidades del mercado.
Es maravilloso que toda la cuestión de inversiones, mejoras de calidad, inocuidad, y demás, para acceder a los mercados externos, se va a ver reflejado en el mercado interno.
Este proceso de ingresar al mercado y tener plantas doble propósito es una tendencia que va a seguir creciendo y nos va a obligar a ser mejores.
En un futuro todas las plantas tendrán un futuro exportador y un destino para consumo. Es sería lo ideal porque vamos a tratar al consumidor argentino con las mismas exigencias de inocuidad y sanidad que tratamos al extranjero cuando le vendemos la carne.
Tenemos las fotos de los stocks, ¿cómo lo imaginas de aquí en adelante en esa composición que va a ir buscando su camino?
-El primer punto es una mejora en la eficiencia de la cría. Esto tendrá que venir en la medida en que las señales de precio le lleguen al criador. Todavía no le han llegado, pero le van a llegar.
La segunda es un mejor peso de faena, por lo tanto, vamos a recrear los sistemas de recría para poder llegar a encerrar animales que estén por encima de los 300 kilos para la faena de exportación. En esa composición me imagino una mayor proporción de novillitos y novillos en la faena de la que tenemos actualmente.
Infosudoeste
Actualizamos datos de Precipitación en Cabildo
/enLa lluvia caída en el día de hoy 17 de Octubre 2019 totalizó 38 mm, registrado en el Corralón de nuestra Cooperativa.-
Sorteo » DÍA DE LA MADRE » – 18 de Octubre 2019.-
/en ComunidadViernes 18 de Octubre 2019 a la 16.45 hs. se realizará el Sorteo » Día de la Madre».
Participan hasta las 16 hs. todos aquellos que cumplan con los tres requisitos:
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El Precio de Arrendamiento Septiembre 2019 – $ 66.014
/en HaciendasEl Precio de Arrendamiento para el mes de Septiembre es de $ 66.014.-